Tuesday, February 27, 2007

Cuento (Quinta de cinco partes)

Esther contemplaba a América cuando ésta última se quedaba dormida, tan inocente, tan frágil, tan bella, como puede ser una niña, una pequeña niña y Esther no hacia otra cosa más que pensar en sacar adelante a su hija, pero había otra cosa que también Esther debía sacar adelante y esto era ya, su adicción. Cierto día América había salido a jugar con los amigos de su calle, de las pocas veces en que Esther había podido conciliar el sueño. Ese día hubo una lluvia pertinaz, pero el juego en el que se encontraba su hija era demasiado bueno para abandonarlo, así que siguió aun en la lluvia pasando los segundos y los minutos e incluso las horas. Para cuando Esther despertó de su profundo sueño había sido tiempo suficiente para que América recogiera unas buenas razones para enfermarse. La enfermedad fue mas allá de una simple gripa, se convirtió en una pulmonía.

De nueva cuenta Esther se reencontró con sus fantasmas, si bien no se culpaba directamente de la muerte de Rodrigo y Julián, sentía haber podido hacer algo más. Pero ahora la situación de América la hacía ponerse más deprimida, más preocupada, más triste. Decidió visitar a un amigo, para pedirle finalmente su apoyo. El amigo en cuestión había sido compañero de trabajo de Rodrigo de toda la vida, amigo común del matrimonio de Esther y Rodrigo y admirador oculto de Esther de tiempos pasados. Por supuesto que el amigo del cual no daré el nombre por la simple razón de que no lo conozco, la invitó a pasar a su casa, para tratar de escucharla y de entenderla y por que no?, de ayudarla.

Pasaron los minutos y después de que Esther artículo las primeras palabras, las siguientes vinieron en cascada y habló con el amigo durante horas. No se dio cuenta cuando el amigo le ofreció Whiskey en lugar de comida (-siempre la gente te ofrece de tomar, antes que ofrecerte algo de comer-, diría mi papa), no se dio cuenta o no quiso darse cuenta que aquel calmante que le ofrecían, le desorientaría los sentidos, le descontrolaría las sensaciones o la haría desinhibirse demasiado.

Esther despertó en la habitación de un hotelucho barato, con la cabeza a punto de estallarle y no era para menos pues un cóctel de de alcohol y droga a cualquiera le hacen efecto. Se puso de pié y vio su cara frente al espejo roto que le reflejaba cuan rota estaba su vida, el espejo no era más que el reflejo de lo destrozada que estaba su vida. El espejo también reflejaba la imagen boca abajo del amigo. El amigo de toda la vida, quiero pensar que en ese momento Esther reflexionó todo. Esther había tocado fondo, pero quiero recordarles que esta no es una historia de superación excepcional. Esther, después de mucho mirarse en el espejo, de mucho mirar al amigo en cuestión, tomó una decisión.

Esther había decidido convertirse en.......llamémoslo así, en dama de compañía, haría ciertos favores a hombres de sociedad, empezando por el examigo de su difunto esposo, a cambia de favores económicos y sacar así a América adelante, pagándole otra vez colegios y ofreciéndole lo que necesita. Pero tenía la determinación de establecerse en determinado momento y terminar con esos favores, pero hay pasados que no se olvidan y costumbres que no se dejan. Efectivamente América se encontraba de nuevo en Escuelas de paga, quizá no en supercolegios, sino en modestas escuelas particulares, pero indudablemente el nivel de vida se había elevado.

El ex-amigo de la familia era mayor que Esther un tipo hermético que nunca hablaba, que de hecho ahora que Esther hacía memoria nunca asistió a los funerales. Esther no sabía nada de él, casi nada. De pronto el rostro se Esther se contrajo. Pero, ¿Por qué el amigo de Rodrigo no hablaba de su hijo?, ¿Debía tener si su memoria no le fallaba cerca de 25 o 27 años?. Esther decidió indagar y nunca imagino lo que descubriría.

Maldito destino!!!, estúpido azar, maldita vida!!!, el hijo del ex-amigo era el mismo muchacho que había impactado la camioneta años atrás!!!. Cuando el ex-amigo recibió las preguntas-reclamo, las preguntas-condena, las preguntas-injuria, solamente hizó una mueca y sonrío...y empezó a decir:
- Tu crees que fuiste la única que sufriste, la única que perdió lo que conocía de vida. Te hubieras quedado en el maldito manicomio dónde estabas. ¿Quién crees que aconsejo despojarte de todas las pertenencias de Rodrigo?. Rodrigo afecto mi economía antes de morirse y después mi vida misma. ¿Crees que el destino te jugo mal estúpida adicta?. ¿Crees que todavía hay un Dios al que culpar?. Dios no se ocuparía de una basura como tú. Deseo venganza, me quitarón a mi hijo. La petulancia de Rodrigo, su ego no le permitió frenar (Esther intentó interrumpir con un -no es verdad-). Ahora.....he esperado este momento, no me atreví jamás a matarte, quería vengarme antes, deseaba destrozarte tanto que tu dolor apenas asomara lo que me quitaron. Ten (estiró la mano ofreciéndole un frasco con medicamentos), tragatelos..............

Les había advertido que esta no era una historia de superación personal. Esther no tuvo el control para aceptar el shock de las palabras de su amigo. No supo encontrar las respuestas que la vida le aplastaba en la cara. No podría salir adelante sin "ese" dinero. Los familiares de América finalmente no la dejarían desamparada y ella......ella, debió morir hace mucho tiempo.

El amigo de la familia decidió adoptar una hija y América encontró por fin un padre conocido..........................

Estimados Lectores. La vida se compone de pequeños instantes, pero un sólo instante puede cambiar la vida entera. Y ésta tan irónica, tan absurda, tan ironicamente absurda no siempre ofrece un final feliz. Por que la vida real no tiene buenos o malos, la vida es la ecuación de circunstancias que a veces nosotros decidimos tomar y la resultante o el final es muchas veces como nunca lo imaginamos.

Basado en una historia real. Todos los personajes y algunas circunstancias han sido cambiados

12 comments:

Juana Gallo said...

Edgar, hola
me gustó la historia. ¿Dices que está basada en la vida real? Pues qué rollo para la mujer, con tanta tragedia...
¿Conoces a alguno de los personajes? ¿Cómo te enteraste de lo sucedido?... No me lo digas, pero has logrado despertar mi curiosidad, ya ves. No recuerdo qué escritor dijo que la novela debe ser una verdad que parezca mentira, o algo así.
Intriga, suspense, drama y sobre todo: tragedia. Bien manejados.

Felicidades, seguiré al tanto,
saludos.

W said...

Chaleeeeeee

Otra vez :

ARGHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH !!!!!

Mariana said...

¡Hola! Finalmente llega la quinta parte. He de reconocer que esperaba que saliera la última parte para leer desde el principio. Acepto que la espera no es mi amiga y que tiendo a ser impaciente, y no hubiera podido estar muy cómoda esperando el final de la historia.

Joel Langarika said...

me avente de un jiròn las cinco partes, me estrujo el corazòn a veces y me alegro el final. buen cuento Edgar. saludos desde mis mares azules. Joel

webita said...

... no me gustó mucho el final, quizá es demasiado resumido... buen día!

AndreaLP said...

Me gustó la historia pero no el final... aunque ¿de qué me quejo si en la historia que me tocó el final tampoco me gusta??

Saludos, Edgar.

Chabeli said...

y que paso con mi comment?

Kix said...

Zaz, ¿basado en una historia real? Bien lo dices, querido Eddie... hay instantes y más instantes. Algunos felices, algunos terribles.

Pollux said...

es usted muy buen cuentero don Edgar, cuando sea grande me gustaría escribir como usted.

Saludos desde Monterrey

Di. said...

La vida no te da a elegir ciertos sucesos y son esos los que más profundo pueden llevarte. Saludos

Alexander Strauffon said...

Extraordinario, mi estimado amigo.

Tus letras son dolor tejido habilmente, para convertirlo en un cuento digno de ser relatado. Muy bien.

Lorena said...

orale, estuvo bueno el desenlace, no me lo imaginaba asi, vaya creo que debias haberlo hecho un poquito mas largo, mas suspense, creo... y entonces si, dar el tiro de gracia... de cualquier manera muy bien...
y entonces que? sigue la historia?